Donnerstag, 11. September 2014

El 11 de septiembre en Chile. Una mirada panorámica de los tiempos de dictadura y posdictadura


Hoy es el 11 de septiembre. Para los estadounidenses y gran parte del mundo occidental, esta fecha está vinculada a los hechos ocurridos en el año 2001, cuando el ataque a las llamadas torres gemelas cambió por completo la imagen que el primer mundo había tenido de su existencia hasta aquel momento. Mientras los actuales discursos de la memoria se centran en este acontecimiento, que todavía tiene un fuerte impacto por su cercanía temporal, en Chile el 11 de septiembre tiene un significado distinto: El 11 de septiembre de 1973 marca una fecha decisiva e inolvidable para la historia chilena. En este día se llevó a cabo un golpe de estado por las fuerzas armadas con el bombardeo del palacio de la Moneda. 


Los años 60 y 70 en Chile estaban marcados por una creciente polarización del pueblo chileno con una división insuperable entre los partidos de izquierdas y los de derechas; una situación que también se veía en otros países hispanoamericanos tras la revolución cubana en 1959, como fenómeno de la llamada Guerra Fría (Codoceo 2007: 26).
En 1970, el candidato de la Unidad Popular chilena, Salvador Allende, ganó las elecciones parlamentarias con un 36 % (Tibussek 2007: 5) y empezaba a poner en práctica su política socialista que culminó con la nacionalización del cobre (Codoceo 2007: 33). El clima de polarización dentro de la población chilena se agravó y varios grupos de derechas se juntaron en contra de este nuevo gobierno. Contaron con un fuerte apoyo de los Estados Unidos que impusieron sanciones económicas contra Chile y que gastaron un total de ocho millones de dólares para fortalecer las acciones golpistas (Íbid.: 35). Tras el golpe militar en los días después del 11 de septiembre se instaló una dictadura militar bajo el mando del general Augusto Pinochet que se consolidó con la sistemática violación de los derechos humanos. Basándose en el grado de estas violaciones, el historiador Jaime Couso creó tres fases de la dictadura chilena (Couso 2008: 205-209):
La primera fase se sitúa en los días y meses después del golpe de estado, cuando los militares eliminaron todo tipo de oposición y llevaron a cabo un masivo encarcelamiento de sus oponentes. Algunos presos, sobre todo los representantes del gobierno anterior, fueron llevados a lugares desconocidos donde solían ser ejecutados. Otros fueron encarcelados en centros de detención, como por ejemplo en el Estadio Nacional en Santiago de Chile (Íbid.: 205s).
La segunda fase de la dictadura (1974-1977) se caracteriza por la acción sistemática de la llamada Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), órgano que se ocupaba de la detención, de la tortura y del homicidio de todos los posibles enemigos del régimen. La DINA no solo actuó en Chile sino también en otros países hispanoamericanos. Durante esta fase ocurría el mayor número de desapariciones forzadas y se puede hablar de un terror arbitrario por parte del estado. A causa de una creciente presión internacional, la DINA fue sustituida por el Central Nacional de Informaciones (CNI) en 1977, lo que marcó el inicio de la tercera fase, según Couso. Sin embargo, se puede decir que las dos agencias no se diferenciaban mucho entre sí y que seguían violando los derechos humanos hasta el final de 1990. Otro punto que marca el paso de la segunda a la tercera fase era una ley de amnistía aprobada por el régimen en 1978, que abarcó todos los delitos cometidos entre 1973 y 1978 y que hacía casi imposible su condena posterior (Íbid.: 206-209).
Hasta los años 80, no existía una organización de oposición capaz de actuar (Codoceo 2007: 86). Eso cambió con la nueva constitución en 1980 que previo un plebiscito para el año de 1988 en el que se debió decidir sobre la continuación del régimen militar con la opción de abrir el paso para la democracia. En este momento, la oposición se juntó para empezar una campaña que anima al pueblo chileno a votar con el “No”. Los historiadores opinan que esta campaña tenía un efecto decisivo en el resultado del plebiscito: En 1988, la continuación de la dictadura fue rechazada por la población con casi un 55 % de los votos (Íbid.: 154) abriéndose así las puertas hacia la democracia.
Sin embargo, la transición chilena tenía muchas limitaciones que hacen difícil hablar de un verdadero cambio democrático. Para entender esta hipótesis, hay que estudiar en detalle los primeros gobiernos democráticos y sus implementaciones políticas.
En las primeras elecciones democráticas tras el golpe de estado que tuvieron lugar en 1999, fue elegido como presidente el cristiano-demócrata Patricio Aylwin (Tibussek 2007: 10), que había participado antes en la oposición contra la dictadura. Aunque su programa electoral había prometido la busca de la justicia (Codoceo 2007: 257s), la realidad política tras las elecciones era totalmente distinta: No existió ninguna confrontación del gobierno nuevo con el régimen, y las palabras que se escuchaban eran de reconciliación y olvido. En 1990 se creó la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación que publicó un informe en 1991 (Íbid.: 263),  conocido como el Informe Rettig con referencia a uno de los miembros de la comisión. Aunque este informe tuvo algunos rasgos positivos, como el hacer pública la verdad sobre las violaciones de los derechos humanos y la provisión de indemnizaciones para las víctimas,  sus efectos eran limitados porque solo se ocuparon de casos de muerte o con presunción de muerte, dejando fuera los casos de tortura, y además no hicieron públicos los nombres de los victimarios, convirtiendo así los crímenes en delitos anónimos (Íbid.: 300). Hay que tener en cuenta que la comisión tuvo un trabajo arduo porque no existió ninguna colaboración por parte de las fuerzas armadas. Sin embargo, Fernando Codoceo opina que no es posible la reconstrucción de la verdad sin el nombramiento de los responsables del pasado. “Letztendlich handelt es sich um die Verleugnung eines Verbrechens und um eine Schutzmassnahme (sic!), die die Straffreiheit der Täter, die diese aufgrund des Amnestiegesetzes bereits genossen, perfekt ergänzte.“ (Íbid.: 271)
Además de tratar a los responsables del antiguo régimen con demasiado respeto, el gobierno de Aylwin no logró cambiar la constitución excepto unas pequeñas modificaciones. Pinochet mismo tomó el papel de comandante en jefe de las fuerzas armadas y nombró a senadores y miembros de la corte suprema con las llamadas leyes de amarre (Couso 2008: 211s). Es decir que no se produjo una ruptura con el pasado sino que la democracia misma fue construida con la base y los actores de la dictadura, teniendo así muy poca credibilidad.
El siguiente gobierno a partir de 1994, bajo Eduardo Frei Ruiz-Tagle, también cristiano-demócrata, era aún más indiferente con respecto a las violaciones de los derechos humanos cometidas durante la dictadura (Codoceo 2007: 306). Sin embargo, se creó una llamada Mesa de Diálogo en 1999, donde representantes de diferentes sectores y distintas opiniones políticas se juntaron para debatir y luego asignar a las fuerzas armadas el escribir un informe con las informaciones acerca de la localización de los desaparecidos. Incluso en un momento tan decisivo, en el que se creía en la oportunidad de encontrar la verdad, llegó a conocerse que algunos militares habían retenido informaciones (Íbid.: 323). No existió una democracia estable.
Además de eso, el gobierno chileno se involucró en una lucha jurídica para apoyar al ex-dictador  que fue detenido en Londres en 1998 como resultado del esfuerzo del abogado español Baltasar Garzón (Íbid.: 334). La comunidad internacional quería juzgar a Pinochet mientras que el gobierno chileno hacía todo lo posible para evitarlo. Al final, Pinochet regresó a Chile en el año 2000 por razones humanitarias. Por lo menos se puede decir que algunos chilenos habían sido animados por los acontecimientos sucedidos en Europa, así que empezó una nueva lucha jurídica dentro de Chile (Couso 2008: 224).
Asimismo, se publicó el Informe sobre Prisión Política y Tortura, también llamado el Informe Valech en noviembre de 2004. Este informe reconoció oficialmente que hubo casos de tortura durante la dictadura, catorce años tras el final de ésa. Al publicar el informe, el presidente socialista Ricardo Lagos, elegido en 2000, pronunció un discurso en el que proclamó “Para nunca más vivirlo, nunca más negarlo” (Lagos 2004).

Pinochet murió en diciembre de 2006 (Couso 2008: 224). Aunque había perdido sus privilegios como senador vitalicio, nunca fue condenado por sus acciones durante la dictadura. Las reacciones del pueblo chileno a su muerte mostraron la todavía existente división de la opinión pública (Rinke 2007: 195): Mientras miles de seguidores de Pinochet visitaron la capilla ardiente en la Escuela Militar de Santiago de Chile para despedirse del ex-dictador, el gobierno bajo Michelle Bachelet se negó darle los honores de estado (Anónimo en ElPais.com 2006).
Aunque en el año 2008 se llegó a condenar a Manuel Contreras, jefe de la DINA (Fuchs 2010: 1), prevalecieron las opiniones derechas en la sociedad chilena. Eso se vio en el resultado de las elecciones de 2010, cuando fue elegido como presidente Sebastián Piñera, que había ocupado un cargo político bajo la dictadura de Pinochet.
Sin embargo, desde principios de 2014, Michelle Bachelet ha vuelto a asumir el cargo de presidenta de Chile. Como hija de un general y miembro del gobierno de la Unidad Popular que murió tras ser torturado en 1973, Bachelet se fue al exilio en Europa para evitar ser detenida. Representa la recuperación del poder por parte de las víctimas de la dictadura militar. Bachelet persigue una agenda política de “reencuentro” entre las víctimas y los victimarios. Como ha dicho ayer en un acto conmemorativo: “Chile necesita más verdad y más justicia. Chile necesita sentir que las heridas, por hondas que sean, van sanando. Chile necesita saber que el reencuentro es posible, y que la convivencia democrática está por sobre cualquier diferencia.” (La Voz, 11.09.2014) Si realmente consigue realizar este meta en la problemática situación política actual, es una pregunta a la que se tendrá que responder en otro lugar.


Bibliografía
ANÓNIMO
2006     “Muere el dictador chileno Augusto Pinochet”, en: ElPais.com http://www.elpais.com/ articulo/internacional/Muere/dictador/chileno/Augusto/Pinochet/elpepuint/20061210elpepuint_5/Tes (13.07.2011)
ANÓNIMO
2014     “Bachelet, por verdad, justicia, y reencuentro”, en: LaVoz.com.ar http://www.lavoz.com.ar/mundo/bachelet-por-verdad-justicia-y-reencuentro (11.09.2014)
CODOCEO, Fernando
2007     Demokratische Transition in Chile. Kontinuität oder Neubeginn?, Berlin: Wissenschaftlicher Verlag Berlin

COUSO, Jaime
2008     “Übergang zur Demokratie und Post-Transitionsjustiz in Chile”, en: F. Muñoz Conde, T. Vormbaum (eds.): Transformation von Diktaturen in Demokratien und Aufarbeitung der Vergangenheit, Berlin/New York: Walter de Gruyter, pp. 201-234
LAGOS, Ricardo
2004     “Para nunca más vivirlo, para nunca más negarlo”, citado del apéndice de A. Dorfman: La muerte y la doncella, 2005: Stuttgart: Reclam, pp. 91-96
OEHRLEIN, Josef
2010     “Sebastián Piñera. Der Berlusconi Chiles?” en: Frankfurter Allgemeine Faz.net http://www.faz.net/artikel/C31325/sebastian-pinera-der-berlusconi-chiles-30053871.html (16.07.2011)
RINKE, Stefan
2007     Kleine Geschichte Chiles, München: C.H. Beck

TIBUSSEK, Mario
2007     Aufarbeitung von Menschenrechtsverletzungen und ihren Folgen in der Literatur. Beispiel: Chile nach 1973, Saarbrücken: VDM Verlag Dr. Müller

Donnerstag, 28. August 2014

Der letzte Dandy

Der letzte Dandy

eine Kurzgeschichte von Jan-Hendrik Heuer

 

Um ihn herum nur das Summen der ihm völlig unbekannten Gerätschaften, die ihn noch am Leben erhielten. Lange würden sie das auch nicht mehr hinbekommen, seine Zeit war gekommen. Das wusste er. Dieser verdammte Krebs, eine Seuche war das. Fast alle Männer seiner Familie väterlicherseits hatten irgendwann einmal damit zu tun gehabt. Das war ja das unerträgliche; Krebs wurde einfach vererbt. Nun war also auch er an der Reihe. Das gute war, dass niemand um ihn trauern würde, da war er sich ganz sicher. Die Familie seines Bruders schaute zwar ab und zu vorbei, das waren aber alles nur Formalitäten. Genau wie heute Morgen, als sein Neffe ihm seinen neugeborenen Sohn präsentierte. Das Prinzip von sozialen Interaktionen wie dieser war recht simpel: Er bekam etwas vorgesetzt und seine Verwandten erwarteten eine angemessene Reaktion von ihm. Soweit die Theorie. In der Praxis fiel es ihm jedoch deutlich schwerer und so hatte er sich mit aller Mühe zu einem schlichten „Schönes Kind!“ durchgerungen. Natürlich war das nicht genug gewesen, um zu verhindern, dass seine Verwandten nach dem Besuch wieder über ihn, den alten mürrischen Kauz, schimpften, aber es reichte, um nicht unangenehm aufzufallen. Überhaupt war es wohl eine gute Idee, vor seinem Tod nicht mehr großartig negativ aufzufallen. Rückblickend hatte sein Leben nämlich zu einem großen Teil aus Auffallen bestanden. Das war so nicht abzusehen gewesen.

Als ältester von drei Brüdern wurde er von Mutter stets bevorzugt, im Krieg kam er nicht, so wie seine Brüder, an die Front und als er dann trotzdem in Donezk in Gefangenschaft geriet, wurde er zum Friseur der sowjetischen Offiziere. Er war einfach zur rechten Zeit am rechten Ort gewesen. Anstatt wie sein Bruder in den Kohleminen von Donezk seinen Körper kaputt zu schuften, übte er den Beruf aus, den er gelernt hatte. Heini, der Friseurmeister aus Oesede, schnitt den hohen Tieren der Roten Armee die Haare. So könnte es doch eigentlich weitergehen, hatte er sich damals gedacht. Da kommt man schon in Kriegsgefangenschaft und letztlich trinkt man dann abends mit Juri ein oder zwei Gläschen Wodka. Das ließ sich aushalten. Schließlich wurden sie alle freigelassen und gingen von Donezk wieder zurück in die niedersächsische Provinz (ja, teilweise waren sie wortwörtlich gegangen). Oesede hatte sie wieder. Ein großes Hallo war das, als die Heimkehrer plötzlich wieder im Dorf standen. Fünf Jahre hatte es gedauert. Paul, den jüngsten, hatten sie bereits für tot erklärt. Der Wiedereinstieg ins Leben war nicht leicht und jeder tat es auf seine Weise. Paul und Fitti stürzten sich direkt in die nächste Schufterei am Stahlofen, auch um ihre neugegründeten Familien unterhalten zu können. Für ihn war das nie eine Option gewesen, an Familie war er nicht interessiert. Und doch hatte er geheiratet.

Er bekam Gänsehaut, als er an diese Episode seines Lebens dachte. Denn so plötzlich, wie seine Ehe zustande gekommen war, ging sie auch wieder zu ende, und das erstaunliche war: Er war gar nicht daran Schuld gewesen. Er erinnerte sich an die Geschichten, die sich damals im Dorf erzählt wurden.

- Weißt du's schon? Heinrichs Frau ist vom Teufel besessen.
- Hast du auch das Geschreie gehört? Das war Heinis Frau. Sie lässt ihn nicht schlafen.
- Heinis Frau verlässt das Bett nicht mehr. Sie ist nicht mehr sie selbst.
- Sie hat sich in den Tod geschrien.

Und so sehr er sich auch anstrengte, er konnte den Tod seiner Frau nur aus diesen Gerüchten und Geschichten rekonstruieren. Eigene Erinnerungen fehlten ihm und so glaubte er mittlerweile das, was sich alle erzählt hatten. Der Verlust war der Auslöser gewesen, sein Leben komplett zu verändern. Man müsste das Leben zwingen, einen gut zu behandeln, hatte er sich gedacht. Es war so lange her und doch konnte er sich jetzt, im Krankenbett, noch genau an das Versprechen entsinnen, das er sich gemacht hatte: „Von jetzt an ist mein Leben eine einzige Feier.“

Von dem Geld, was er durch seinen kleinen Tante Emma-Laden verdiente, ließ er sich einen maßgeschneiderten weißen Leinenanzug nähen. Dazu trug er einen Gehstock und einen Hut, gerade so wie in den goldenen Zwanzigern, als das Dandytum noch gesellschaftlich akzeptiert war. Jetzt war das anders. In den Fünfziger- und frühen Sechzigerjahren konnte man niemanden gebrauchen, der narzisstisch und selbstverliebt herumstolzierte. Es musste angepackt werden. Doch er sah gar nicht ein, sich der allgemeinen Aufbruchsstimmung anzuschließen. Lieber saufen, bis die Welt untergeht. Wenn er also, wie jeden Sonntagmittag, den Bürgersteig hinunter zum Ortskern lief, um den Bus in die Stadt zu nehmen, steckten die Leute die Köpfe zusammen und redeten abschätzig über „Heinis neuen Lebensstil“. Das war ihm allerdings alles herzlich gleichgültig; auf dem Hinweg hörte er nicht hin, und auf dem Rückweg bekam er von alledem gar nichts mehr mit, so betrunken war er. In der Stadt hinterließ er einen bleibenden Eindruck. Er suchte sich nur die Kneipen heraus, von denen er wusste, dass er dort die großen Geschäftsmänner treffen würde. Mit seiner Kleidung und seinem weltmännischen Gehabe fühlte er sich in diesen Kreisen gut aufgehoben. Und so lange er Geld hatte, fiel er nicht auf. Er erfand einen neuen Lebenslauf, ließ seine Trinkkumpanen wissen, er käme aus einer reichen Kaufmannsfamilie. Dass er das Geld zum Saufen aus der Kasse seines eigenen Ladens nahm und dass sein Bruder die Verluste durch seinen Lohn am Stahlofen ausglich, wusste keiner.

Noch heute war sein Verhältnis zu seinem jüngeren Bruder angespannt. Paul hatte ihm nie verziehen, was er, Heini, seiner Familie durch seine Eskapaden angetan hatte. Ein Wunder, dass mein Neffe einigermaßen entspannt mit mir reden kann, dachte er. Wie oft hatte der als junger Mann ihn aus dem Graben holen müssen nach einem erneuten durchzechten Sonntag? Wie oft musste seine Schwägerin ihn sternhagelvoll mit dem Auto aus der Stadt abholen? Er hatte die Stimme von Hedwig jetzt noch im Ohr: „Heini, hör auf mit deinem Handrücken über die Frontscheibe zu wischen! Du zerkratzt alles mit deinen Siegelringen!“ Sie hatten vieles ertragen müssen mit ihm. Komisch, dass sie mich nie rausgeschmissen haben, dachte er. Dabei wusste er ganz genau, warum das nie passiert war. Sein Bruder hatte mit seiner Familie in seinem Haus gewohnt zu einer billige Miete. Ein ganz einfaches Abhängigkeitsverhältnis also. Trotzdem erstaunte es ihn immer wieder, dass dies ausgereicht hatte, um bei ihnen mit seinen Exzessen durchzukommen. Schließlich wusste er, dass Paul ständig vor Wut gebrodelt hatte und nur ganz selten war es zu einem Ausbruch gekommen.

Mit halbgeschlossenen Augen fingerte er an seinem Schlüsselbund herum. Endlich fand er den Haustürschlüssel und nach ein paar vergeblichen Versuchen öffnete sich die alte Tür nicht ohne quietschenden Protest. Es war spät, sehr spät. Er würde sich jetzt nur noch kurz eine Schnitte mit Mett schmieren und dann ins Bett fallen. Als er die Küchentür öffnete, erschrak er. Im Dimmerlicht der Deckenlampe saß Paul am Tisch und musterte ihn verachtend von oben bis unten. „Wie siehst du nur wieder aus, Heini? Dein Hemd hängt aus der Hose und dein Anzug ist dreckig.“, sagte Paul. Er bekam nicht sofort eine Antwort heraus. Aus seinem Mund kamen nur undefinierbare Laute, während er seinen Bruder mit glasigen Augen ansah. „Verdammt nochmal, Heini! Nicht mal mehr reden kannst du! Dass du dich nicht schämst!“, schrie ihn Paul an. Mittlerweile hatte er sich etwas gefasst und erwiderte nur verwundert: „Wofür sollte ich mich schämen, kleiner Bruder?“ „Wofür? Für dein Auftreten, für dein spätes Wiederkommen mitten in der Woche und dafür, dass du schon wieder Geld aus deiner eigenen Kasse gestohlen hast! Dafür vielleicht!“ Pauls Stimme überschlug sich. Im Flur hörte man Hedwig, wie sie die Kinder wieder nach oben schickte. Heinrich wusste, er musste einlenken, tat es aber nicht. Stattdessen lallte er: „Das einzige, wofür ich mich schäme, ist eure Kleinbürgerlichkeit.“ - Der Schmerz von Pauls Faust in seinem Gesicht setzte sofort ein und er ging zu Boden.

Als er jetzt an all das zurückdachte, fragte er sich: „Wofür habe ich das alles gemacht?“ Er musste sich diese Frage beantworten, bevor er aus der Welt ging. Angestrengt suchte und suchte er nach einem Grund. Als er ihn endlich gefunden hatte, war es, als könnte er nun loslassen. „Für mich“, hauchte er.
Niemand bekam es mit, als im Zimmer 376 am 10.Juli 1989 der letzte Dandy starb.

Donnerstag, 14. August 2014

El mito de Loreley

Desde la Antigüedad los relatos mitológicos sirvieron para entender el origen del mundo y la existencia del ser humano. Los mitos están estrechamente ligados a la naturaleza del ser humano y configuran las tradiciones populares de los pueblos. Por este motivo la mitología era una forma de unificar a todas las personas de un mismo territorio o de conseguir establecer fronteras con otros pueblos o distintas culturas.
A pesar de que los mitos no tienen una base real y que son creados con grandes dosis de fantasía, son imprescindibles para comprender la mayoría de las obras de arte, tanto literarias como escultóricas, pictóricas, arquitectónicas e incluso musicales. Por lo tanto, los mitos han marcado buena parte de las relaciones sociales y culturales, por lo que sin ellos no se podría entender la sociedad actual.
 Los mitos están protagonizados en su mayoría por dioses y héroes que forman parte de la genealogía mitológica de una determinada sociedad. Así pasaron los siglos, hasta que algunos poetas recogieron esas historias y las adaptaron en forma escrita. En ciertas ocasiones, estas escrituras tenían función pragmática, esto es, tenían la virtud de transformar los mitos en alegorías aplicables a problemas reales.
En el caso de la mitología clásica, que es la mitología más estudiada y popularizada a través de los textos de Homero, sus dioses fueron creados a imagen y semejanza de los griegos, esto es, son el reflejo de todas las virtudes del hombre, pero también de todos sus defectos. Con la aparición de la filosofía, los griegos empezaron a plantearse la existencia de los mitos y se creó el debate sobre mythos y logos, esto es, apareció la confrontación entre mito y razón. Esta “disputa” perduró durante la Edad Media, ya que los primeros teólogos cristianos que discutían sobre el papel desempeñado o no del mito dentro de las narraciones bíblicas.
También tuvo su importancia, en menor medida, los mitos de las tribus germánicas que acabaron con la hegemonía del Imperio Romano y entraron a formar parte del nuevo mundo cristiano, por lo que algunos mitos de origen germánico influyeron en las culturas de varios pueblos europeos.
La difusión de todas estas historias asombrosas corría a cargo de recitadores que se fueron transmitiendo de generación en generación. Los griegos de la época clásica relataban oralmente las historias épicas de sus nobles y héroes. La tradición oral se cultivaba en las escuelas de los denominados “bardos” o poetas líricos. Siglos más tarde, durante la Edad Media, los juglares de gesta recibieron la tradición de los bardos y de Homero,  profesionales  que recitaban cantares de gesta compuestos por el mismo convencionalismo de los versos latinos.
La época del Renacimiento se distingue principalmente por la recuperación del mundo clásico como modelo intelectual y cultural. En consecuencia, se recuperaron autores clásicos y mitos, que fueron representados en múltiples obras de arte. De esta forma, el mundo pagano se mezcló con el mundo cristiano.
Durante la Ilustración se intentó dar una explicación racional a los mitos. Se llegó a establecer una teoría evolucionista, esto es, se creía que la cultura avanzaba desde un estado primitivo de ignorancia e irracionalidad hacia una cultura moderna de la razón cuyo apogeo era la Ilustración.
Otra interpretación muy distinta fue realizada por los románticos. Para ellos, el mito es una de las mayores formas de expresión humana. Consideraban al mito una forma de pensamiento y de percepción igual o superior a la de la razón.
Recuperación de lo tradicional y pensamiento filosófico romántico alemán
El movimiento del Romanticismo (1795-1832) es el último escaño de desarrollo de las aportaciones de la Ilustración. Es un talante desgarrado, pesimista y oscuro y los autores están obsesionados con llegar a lo perfecto, a lo infinito y a lo desconocido. Hablan de ursprünglich, esto es, el origen de todo. Por este motivo, un tema importante de los autores románticos es mirar hacia el pasado nacional. Se recupera el modelo medieval en cuanto a los principios de pensamiento y de literatura. También se convierte en un referente la cultura clásica. Autores como Novalis, intentan encontrar el momento de armonía del género humano y coinciden en que antes de la Edad Media el hombre vivía en una época ideal.
El movimiento romántico destacó por los esfuerzos de recuperar el carácter popular de la canción popular alemana especialmente por los autores Armin y Clemens Brentano, se encargaron los hermanos Grimm de recuperar las leyendas y cuentos populares y el trabajo de Eichendorff por la vinculación a las formas populares.
Tuvieron mucha repercusión las leyendas medievales alemanas con bastante tono popular. Son narraciones primarias que juegan con lo fantástico y lo real. Los hermanos Grimm, por ejemplo, estudian las leyes que rigen lo popular en la lengua y la literatura. Recuperan un número importante de cuentos de tradición oral, lo transcriben y lo recopilan en un libro Kinder- Hausmärchen. Su tarea consistía en convertir una serie de cuentos populares en literatura universal.
Es esencial entender los movimientos culturales que tuvieron vigencia en el siglo XVIII y posteriores, fundamentalmente, por la labor del filósofo Herder, su obra conocida Auch eine Philosophie der Geschichte zur Bildung der Menschheit. Se le considera el uno de los grandes pensadores de la Aufklärung (Ilustración), sin embargo muchos investigadores le clasifican dentro de la corriente Empfindsamkeit (emocionista), que no era una corriente contraria a la Ilustración, sino que la complementa. Los autores de Empfindsamkeit dejaban llevar más por la emoción que por la razón.
Los dos grandes campos de estudio de Herder fueron: el estudio del lenguaje y la filosofía de la historia. El principio del estudio del lenguaje, según Herder, es de primera importancia. Manifiesta lo siguiente: el hombre es hombre en el momento que adquiere lenguaje y de ese modo, se diferencia de los animales. El hombre adquiere a la vez lenguaje y razón, y gracias a estas dos características es posible crear un lenguaje creativo u original, que se convierte en el verdadero lenguaje y que incita al ser humano a crear sensaciones nuevas. Este principio de originalidad influye de tal manera en la época que se convierte en el iniciador de lo que acontecerá en las siguientes corrientes, como por ejemplo el Sturm und Drang o la Romantik. En la creación va a primar que sea una obra imaginativa, original, creativa, y como consecuencia, se eleva el lenguaje primitivo de los poetas antiguos de épocas pasadas como la Edad Media o el lenguaje que se encuentra en la Biblia de Lutero. Por lo tanto, el lenguaje popular se encuentra lo original y se eleva por encima de lo intelectual, de lo artificial.
Lo más novedoso y revolucionario del Romanticismo consistió en dejar vía libre a la fantasía, en reclamar un espacio libre artístico para el lector y el autor, que supuso un enfrentamiento con la situación histórica que entorpecía las libertades de la felicidad del individuo.
Renovación de la mitología
En la etapa de Frühromantik (Romanticismo temprano) aparece el concepto de Neuen Mythologie (Nueva mitología), que se diferencia conceptualmente con la otra etapa posterior del Romanticismo, Spätromantik. La idea de la “nueva mitología” consistía en una reconstrucción de la estética del mito y tenía la ambición de superar a la antigua mitología. Este fundamento se había tomado gracias a las citas mitológicas, que el autor Goethe había utilizado en las obras Wilhem Meister Lehrjahre y Faust II. Por lo tanto, los románticos tempranos intentaron establecer una unión entre poesía y mitología: “Pues éste es el principio de toda poesía, acabar con el proceso y las leyes de la razón pensante arrojándonos en la bella confusión de la fantasía y en el caos originario de la naturaleza humana, para el que no encuentro símbolo más hermoso que el torbellino multicolor de los antiguos dioses”, palabras según el filósofo Friedrich Schlegel en su obra Gespräch über die Poesie (Diálogo sobre la poesía, 1800) defiende la universalidad de lo nuevo e intentar seguir con los mitos de la sociedad y estudiar su dimensión práctica. Además, muestra su interés por la lengua porque a través de la lengua se alcanza el conocimiento, por lo tanto, la poesía es conocimiento. La poesía se identifica con la mitología porque también es especial. La poesía lo impregna todo y, propone el siguiente ejemplo, confirmando que los griegos expresaban su historia a través de la poesía. La mitología conforman las reflexiones del ser humano y la poesía utiliza la lengua para crear realidades.
También en su obra Über Sprache und Weisheit der Inder (De la lengua y la sabiduría de los indios, 1808) se refiere al rico tesoro de la mitología y las literaturas del lejano este. Y su otra obra Rede über die Mythologie fue el primer intento de relacionar el mito con la estética. Se trata de conseguir la utopía, la perfección de la estética. Fundamentos influidos por la obra del autor clásico Friedrich Schiller Über die ästhetische Erziehung des Menschen 1795.
Otro filósofo, Schelling, se ocupó también de describir las relaciones entre la Literatura y la Mitología en su obra Philosophie der Kunst (Filosofía del arte, 1802/ 03).
Clemens Brentano y el mito de Loreley
La historia de Loreley es uno de los muchos textos sobre el río Rheinn que Clemens Brentano publicó en 1801.
Zu Bacharach am Rheine es realmente el nombre que Clemens Brentano decidió titular a esta balada, pero comúnmente se le conoce como Lorelay. La balada aparece por primera vez intercalada en la novela de Brentano Gotwi oder das steinerne Bild der Mutter, cuyo gran modelo es Wilhem Meister del autor Goethe. Una mujer llamada Violeta recita esta canción expresando una decepción amorosa hacia Gotwi, protagonista y narrador de la historia.
Clemens Brentano escribió dos versiones de la historia de Loreley: la balada intercalada en su novela Godwi, narrada, como se dice al final, por un barquero y una versión manuscrita que se conoce con el nombre de Lureley y que, prácticamente, sólo se diferencia de ésta en las tres últimas estrofas. Esa versión es probablemente posterior y lo interesante es que en ella se menciona a un sacerdote como autor del poema por lo que el tema podría ser interpretado como una advertencia ante la seducción, mientras que en ésta el barquero muestra el suceso como una leyenda propiamente popular.
La historia de Loreley conmovió a la gente de aquel tiempo. En la historia, Loreley es una joven que a través de su belleza lleva a la perdición a todos los hombres que la contemplan e incluso al propio obispo, que debe llevarla por el recto camino y que para ello la ha citado ante un juez espiritual. Este obispo queda fascinado y se enamora de ella. Hay por tanto un hechizo por parte de Loreley en el que todo hombre cae preso; pero curiosamente ella, que de forma involuntaria atrae a todos los hombres con su hechizo, no es capaz de retener al que ama pues en el pasado su amante le fue infiel y la abandonó. También el obispo fracasa ya que esperaba poder romper el hechizo y ordena a Loreley entrar en un convento. En el camino hacia el convento, Loreley pide a los tres caballeros que la acompañaban que la dejen subir a lo alto de un acantilado para ver por última vez el Rín y, seguida por ellos, escala hasta el borde, desde donde se ve el barco en el que cree reconocer a su amado. El final es trágico: Loreley desesperada se despeña por el acantilado seguida por los tres caballeros que no pueden volver a bajar.
¿Quién es Loreley?
Loreley da nombre a un acantilado en el río Rhein o Rín, tanto como la leyenda del  poeta Clemens Brentano que lo mencionó por primera vez en la literatura. El escarpado “Acantilado de Loreley” está junto a Sankt Goarshausen en Rheinlandpfalz, en la orilla derecha del Rhein y tiene 132 metros de altura. En este lugar, el curso del Rín es muy estrecho y tiene una profundidad de casi 27 metros, por lo que se considera una zona muy peligrosa. En el pasado, muchos de estos arrecifes han costado numerosas vidas en naufragios.
 Es en el siglo XIX, durante el Romanticismo, surgió el mito de Loreley y el pueblo comenzó a hablar de una bella joven, o también de una sirena, que sentada en el acantilado peinaba sus cabellos rubios y, cuenta la leyenda que el canto y la apariencia de esa joven eran tan bellos que los barcos se extraviaban de su camino y encontraban la muerte. De este modo, Loreley no es una figura mítica sino la invención de Brentano. El acantilado era conocido en la Edad Media como el “Acantilado de Eco”, pero sin ninguna relación con una mujer hechizada, con lo que el tema de la historia se convirtió en leyenda.
Posteriores adaptaciones líricas de este motivo son Ich weiss nicht was soll es bedeuten de Heine y Der Handstand auf der Loreley de Kästner, aunque son muchos más los poetas alemanes que escribieron sobre Loreley, son éstos los más famosos.
En la actualidad se sigue una tradición en Sankt Goarshausen: cada dos años se elige a una joven que representa a la reina de la belleza.

Bibliografía:
Acosta, L.(ed): La literatura alemana a través de sus textos. Madrid, 1997, Ed. Cátedra.
Bohrer, Karl Heinz: Mythos und Moderne. Begriff und Bild einer Rekonstruktion. Frankfurt am Main, 1983, Suhrkamp.
Bowra, C.M.: Introducción a la literatura griega, Madrid, 2007, Editorial Gredos, S.A.
Cañuelo, S. / Ferrer, J.: Mitología griega y romana. Barcelona, 2003, Óptima.
Menéndez Pidal, Ramón, Reyes, Alfonso y Riquer  de, Martín (ed.): Cantar de Mío Cid, Madrid, 1991, Austral Universal Espasa – Calpe S.A.
Martini, F.: Deutsche Literaturgeschichte. Stuttgart, 1965, Kröner.

Sonntag, 27. Juli 2014

Sobre el sentido de la vida: un existencialismo contemporáneo.

Mis próximas líneas serán bastante breves, dadas a una ocasional --sin duda a culpar al verano-- sequía de ideas y general distracción, y ellas están dedicadas a una pregunta en apariencia muy general y absurda, quizás para muchos bastante recurrida, pero que ha ocupado mis pensamientos y mucha de mi energía de introspección desde hace aproximadamente dos meses en las que me ví confrontado con la muerte. Y esa es, ¿cuál es el sentido de la vida?

Hace no mucho tiempo leía fragmentos del libro The Ancestor's Tale. A pilgrimage to the Dawn of Life del naturalista británico Richard Dawkins, dicho sea de paso, un ateo convencido. En este libro, que es básicamente un libro de biología contado en un formato casi literario, Dawkins aborda la biografía del presente hacia el pasado de distintas especies animales, incluido el ser humano. Una pregunta central de la investigación biológica ha sido, más que el del origen de las especies (tratado por primera vez por Charles Darwin, padre de la teoría de la evolución), el origen de la vida en la Tierra. Mientras las religiones han dado este hecho un explicación a su propio estilo, la biología ha concluido que se trata de una casualidad que grupo de moléculas se transformara en aminoácidos (Watson y Crick) que daría origen a materia viviente, que respira, se alimenta, se reproduce y muere, entendida esta muerte en leyes de la física solo como una transformación de la materia y el principio de que nada se crea ni se destruye, sino que solo se transforma. 

Mientras tanto, ha sido larguísimo el viaje entre aquel primigenio instante hasta el día de hoy. Y, en ese trayecto vital, en un momento hace aproximadamente 10,000 años, tuvo lugar la transición que dio origen a los seres humanos modernos: momento que Stanley Kubrick, en las primeras escenas de Space Oddissey, representa en un homínido que utiliza un hueso como herramienta y endereza su torso por primera vez.

Visto dentro de la larga cartografía de la evolución, la Humanidad es una especie extremadamente joven. No hace mucho apenas nos encontrábamos trazando dibujos en cavernas, aprendiendo a utilizar las primeras herramientas, y migrando de un sitio a otro hasta poblar el planeta entero. ¿Pero qué diferencia hay entre los seres humanos y el resto de los seres vivos? Probablemente la diferencia fundamental está en la conciencia de la muerte: es decir, la certeza absoluta de que la vida tiene un final. Y creo que la lucha contra la muerte, o, dicho de una forma menos bélica, la permanente tensión contra esta, es lo que ha dado origen a la civilización. ¿Qué no es, pues, el origen de la caza y la recolección mas que el impulso de alimentarse para mantenerse con vida?, ¿qué no es la creación del fuego la lucha contra el frío?, ¿qué no son las ciudades el horror hacia la naturaleza y sus depredadores, en las que las civilizaciones encontraron acogida contra los elementos que, aún así, tarde o temprano encuentran su camino para destruirlas?, ¿qué no es la lucha contra la muerte y la explicación de esta el motor de la medicina y la religión? La civilización y la cultura son las herramientas que surgen de esa permanente lucha entre la vida y su final: entre continuar más allá de este plano o desaparecer de la memoria de los que se quedan. Los monumentos fúnebres, de diversos calibres, que han construido las culturas desde sus etapas más primitivas, son la prueba más grande de nuestro deseo por permanecer. 

La historia universal, y en particular la occidental, está sembrada de momentos críticos de una confrontación colectiva con la muerte. Desde la peste bubónica en el siglo XIV, la desaparición masiva de pueblos nativos en la América descubierta, hasta las dos guerras mundiales y la posterior sombra de la bomba atómica, siendo su eco más reciente la catástrofe nuclear en Fukushima en 2011. Los existencialistas ateos, entre cuyos representantes más famosos se encuentra Jean Paul Sartre y Albert Camus, dieron por hecho que tras la muerte había más que la nada absoluta y la única forma de enfrentar dicha conciencia era a través de la angustia o de la indiferencia total. (Recuerdo aquí al Mersault de El extranjero, de Camus). Dicha angustia no está, a mi juicio, mejor representada en ningún lado que en aquel oscuro diálogo entre Raskolnikow y Sonia Marmeladow en Crimen y castigo, donde aquel reprocha a ésta la inexistencia de dios. Los existencialistas ateos dejaron dicho que la existencia es absurda y que esta no tiene ningún sentido mas que la constante marcha de la vida hacia el momento final. 

En nuestro siglo XXI, en el que el tiempo parece moverse estrepitosamente, parece que la respuesta a la pregunta sobre al sentido de la vida tiene muchas respuestas: unos lo encuentran en el consumismo, en gastar dinero como una especie de ansiedad por permanecer a través de los objetos, que se transforman en fetiche (recomiendo aquí el volumento The Social Life of Things, 1988, editado Arjun Appadurai); otros encuentran el sentido a sus vidas en una permanente mucha por encontrarle su sentido más puro y original (p. ej. hay que pensar en los movimientos veganos y vegetarianos, éstos, por cierto, muy antiguos ya y de larga tradición en Alemania, o todo el movimiento hipster que no es más que una combinación de consumismo y nostalgia por un pasado mejor para proyectar a un presente hipertecnologizado). Otro ramo lo encuentro en las personas que buscan aventuras y sensaciones fuera de medición aventureros, deportistas extremos, gente que va caminando de Noruega hasta Ciudad del Cabo, en motocicleta desde Alaska hasta Tierra del Fuego, etc. etc. La respuesta al sentido de la vida es totalmente individual. Báisicamente la respuesta que yo he encontrado para mí mismo, está en que el sentido de la vida no es más que:

- el interminable espectro de las emociones humanas
- la excitación y aburrimiento
- las estaciones del año (sean cuatro, sean dos, sea solo una)
- el universo de los sentidos (olfato, gusto, tacto, oído)
- el bosque y los campos
- el tráfico y el asfalto 
- los elementos básicos (agua, viento, fuego y tierra)
- el arte y el lenguaje
- sueños y pesadillas
- la propia profesión
- las posibilidades del cuerpo y las distintas etapas en el desarrollo de este (el placer, el dolor, el flujo de adrenalina)
- nuestra interacción con otros seres vivos (o los seres inanimados a los que damos importancia como, por ejemplo, el ordenador en el que ahora redacto esta entrada)

El sentido de la existencia está, para mí, simplemente en la aguda percepción del mundo: en la percepción del tiempo y la observación cuidadosa de la época en que me ha sido dado existir, haya sido por una intervención suprema o una simple casualidad biológica de las leyes del Universo. Y también está, sin duda, en la conciencia de la muerte y la conciencia de ésta como motor de la propia vida.

Cologne
27.7.14
Herr B.










Freitag, 4. Juli 2014

The autistic spectrum in literature


In this week's guest entry, Bettina Burger takes a look at how people on the autistic spectrum are portrayed in literature:



Characters on the autistic spectrum are becoming more and more popular in TV shows and novels. Autism is a condition which is marked by a so-called triad of impairments: impairment of social relationships, impairment of social communication and impairment of social imagination (cf. Aarons 1992: 5). It is important to note that autism exists “on a continuum from the severely impaired at the lower end into the normal range of human variation at the upper” (Bottomer 2007: 26) with Asperger’s syndrome at the upper end of the spectrum. Non-neurotypical characters on the spectrum can provide an unusual point of view to readers and viewers, who might hope to gain an insight into a mind foreign to their own. However, as with all fiction, their characteristics are often adapted in order to be more appealing. For example, characters on the autistic spectrum are often portrayed as socially awkward, but in some way attractive to the audience. The most widely used element of this literary trope is certainly the autistic savant – usually a highly intelligent loner who does not cope well in social situations. Perhaps the most famous example of this kind of autistic or pseudo-autistic character is Sherlock Holmes from BBC’s widely acclaimed Sherlock. In the show itself, his autistic traits are acknowledged when Inspector Lestrade says that Sherlock “likes having the same faces back together. It appeals to his... his...” and John responds with the suggestion “Asperger’s?” (Dir. Paul McGuigan, The Hounds of Baskerville). Sherlock does exhibit certain aspects of the autistic spectrum such as a lack of social skills and an occasional failure to comprehend sarcasm. Most of the linguistic aspects of the autistic spectrum, however, are left out, and thus, Sherlock’s diagnosis – always problematic with fictional characters – is certainly not straightforward.
     Let us now look closer at some of the linguistic features that characterise autistic people and how these are portrayed in popular literature. In this case, I am going to focus on Mark Haddon’s The Curious Incident of the Dog in the Night-Time (2003), Jodi Picoult’s House Rules (2010) and Siobhan Dowd’s London Eye Mystery (2010). Of course, it has to be said that none of these novels depict every possible particularity of autistic speech, which is just as well: not every individual on the autistic spectrum displays every single language particularity that can be part of an autistic speech pattern (Büttner 1995: 40). Most language particularities can be classified as belonging to the categories of formulaic speech, so-called ‘irrelevant’ language, and certain deficiencies in the pragmatic use of language. Since formulaic speech tends to be the most widely depicted feature of autistic speech in literature, I am going to focus on this aspect.
Formulaic Speech is a description used for several aspects of autistic language, such as a tendency towards repetition and echolalia, problems with deictic terms and extremely literal language use (cf. Walenski 2006: 183). Echolalia is the exact repetition of other people’s words or sentences, which can be relevant and thus used for communication (cf. Weber 1980: 24), even though it is difficult to interpret. There is immediate echolalia, which means that words are repeated immediately, as well as delayed echolalia, which can happen days or even weeks after the words are first heard by the autistic person (cf. Büttner 1995: 41). Echolalia is often most prominent in moments of distress, so it could be concluded that echolalia is used by autistic people to structure their world and make it more predictable (cf. Büttner 1995: 47), thus adhering to their need for structure and repetition.
Interestingly, echolalia seems to be the most frequently used device to denote autism in the three novels, albeit to different degrees. Christopher, Haddon’s main character, shows mostly subject echolalia by frequently talking about science and mathematics. There is very little linguistic echolalia present in the novel, which can probably be explained by the main character’s relative proficiency in language use. The only incident of delayed echolalia is when Christopher tells his age, once after he is asked by a policeman (cf. Haddon 2003: 7) and once when he tries to chat with one of his neighbours using almost the same words and degree of information “My age is 15 years and 3 months and 3 days” (Haddon 2003: 51). Picoult’s protagonist, Jacob, uses delayed echolalia much more frequently, especially “when he cannot find the words for how he feels [and] borrows someone else’s” (Picoult 2010: 6). When in jail, he says “Kid, the next time I say ‘Let’s go someplace like Bolivia’” (Picoult 2010: 269), which refers to a film called Butch Cassidy and the Sundance Kid, who, instead of going to prison, jumped off a cliff. When asked why “he’d done it”, he answers with a quote from Love Story, “Love means never having to say you’re sorry” (Picoult 2010: 388). All instances of delayed echolalia consist of movie quotes and can be interpreted as being relevant to the actual situation and thus a valid attempt to communicate. Dowd’s Ted also shows several instances of echolalia. He repeats his mother’s “Off the rails” shortly after she complained that Ted’s sister is “going off the rails” (Dowd 2010: 8). When his sister suggests that they should be lying to their parents, Ted says “’Lie,’ I repeated.” (Dowd 2010: 60) His echolalia here could be caused by the fact that he is distressed about lying as he is usually unable to do so.
Another frequent characteristic of autistic formulaic speech is the literal understanding of language (cf. Weber 1980: 87), since most autistic people seem to be unable to understand metaphors, idioms, lies or jokes. There seems to be strong evidence that autistic people struggle with using those strategies of non-literal language as well as with understanding them. Honesty is one of the most prominent features of people with autistic spectrum disorders, which might make their language seem inappropriate (Büttner 1995: 106), as they can only rarely resort to diplomacy or white lies.
This element of autistic speech comes up in all three novels since each protagonist has difficulty understanding metaphors and similes. Christopher, for example, states that he cannot tell jokes because he does not understand them (Haddon 2003: 10) as they sometimes depend on making one word “mean three different things at the same time” (Haddon 2003: 10), which is very hard for him to grasp. Just like Christopher, Jacob also understands most utterances literally. His first scene shows him after having arranged a crime scene for his mother to solve. The murder case he invented involved him being beaten to death by a clock – a result of Jacob’s misunderstanding of the word “clocked” (Picoult 2010: 5), which he heard on his favourite television series, CrimeBusters, and which actually means ‘to be punched by someone’. Ted also has problems with metaphors and even similes. Whereas his sister Kat says that London looks like a toy town, he thinks “London looks like London” (Dowd 2010: 1). Nor does he understand when his mother says that his sister is “off the rails” (Dowd 2010: 9) to indicate that Kat is not behaving as she should, and is “thinking of train accidents” (Dowd 2010: 9) at first because that is what he connects in his literal understanding with the expression “off the rails”. As already mentioned, he is also usually incapable of lying.
Of course, other elements of autistic language, such as irregularities with loudness and intonation and certain pragmatic difficulties, can be found in literary depictions of autistic characters as well. Perhaps the most interesting peculiarity is the so-called ‘irrelevant language’. This contains highly symbolic and metaphorical language (cf. Brown 2010: 28) and has to do with ‘associational’ thinking common to people with autistic spectrum disorders (Brown 2010: 28). It might be surprising that people on the autistic spectrum can and do employ metaphors in their own speech even though they have such difficulty understanding them from others. However, their metaphors are highly personal and unconnected to social conventions, which can make them hard to interpret (Büttner 1995: 90). Interpretation, however, is possible and often rewarding. Consequently, there are several writers on the spectrum who produce remarkable poetry, such as Emily Dickinson, who is thought to have been affected by Asperger’s Syndrome (Brown 2010: 30). I can only encourage you to keep reading books about and by individuals on the autistic spectrum, since they are deeply rewarding both on a linguistic and a literary level.


Bibliography
  • Aarons, Maureen; Gittens, Tessa. The Handbook of Autism. 2nd Edition. A guide for parents and professionals. London: Routledge, 1992.
  • Bottomer, Phyllis Ferguson. So Odd a Mixture. Along the Autistic Spectrum in ‘Pride and Prejudice’. London: Jessica Kingsley Publishers, 2007.
  • Brown, Julie. Writers on the Spectrum. How Autism and Asperger Syndrome have Influenced Literary Writing. London: Jessica Kingsley Publishers, 2010.
  • Büttner, Claudia. Kölner Linguistische Arbeiten – Germanistik. Autistische Sprachstörungen. Hürth: Gabel Verlag, 1995.
  • Dowd, Siobhan. The London Eye Mystery. Oxford: David Fickling Books, 2010.
  • Haddon, Mark. The Curious Incident of the Dog during the Night-Time. London: Vintage, 2003.
  • Sherlock 2.2. The Hounds of Baskerville. Dir. Paul McGuigan. Perf. Benedict Cumberbatch, Martin Freeman. 2010. DVD. BBC, 2011.
  • Picoult, Jodi. House Rules. New York: Atria International, 2010.
  • Rees, Norma S. „Aspects of Deixis in the Language of Children with Autism and Related Childhood Psychoses.” Language and Cognition. Essays in Honor of Arhur J. Bronstein. Ed. Lawrence J. and Carolyn B Raphael; Miriam R. Valdovinos. New York: Plenum Press, 1984.
  • Walenski, Matthew; Tager-Flusberg, Helen: Ullman, Michael T. „Language in Autism.“ Understanding Autism: From Basic Neuroscience to Treatment. Ed. Steven O. Moldin, John L.R. Rubenstein. Boca Raton: Taylor and Francis Group, 2006. 175 – 203.
  • Weber, Stefan. Aspects of the Language of Autistic Children: a study in linguistic pragmatics. Zürich: Zug und Zürich, 1980.

Freitag, 13. Juni 2014

"We're not supernumeraries - we are the main characters!"


Ten years have passed since the explosion of a nail bomb, deposited by the NSU in Cologne-Mülheim, which injured many people. This weekend, tens of thousands gathered for a commemorative festival. 


It was a normal day in the Keup Street, that June 9th, 2004. The Keup Street is well known in Cologne and the surrounding cities. It is located in Cologne-Mülheim, a disctrict inhabited mostly by Turkish and Kurdish immigrants and their families, who feel at home there since generations. The Keup Street is famous for its tasty food, serving everything from freshly baked böreks over sweet and sticky baklava to spicy kebabs prepared on an open grill. Yes, the Keup Street is considered a model project for integration and a peaceful neighborhood community. But then, that June 9th, everything changed.
Ali Demir, a local tax consultant, was sitting over work in his office in the Keup Street, when he suddenly heard a loud explosion. Thinking that one of the gas bottles had exploded, he sought shelter, waiting for further explosions. A few minutes later, Mr. Demir left his office and realized that the barber shop across the street, run by the brothers Yildirim, had been totally destroyed. Debris is scattered over the street, cars are destroyed and 22 people are injured, some of them severely. Everybody is in a state of shock.
And then, the local police officers made everything even worse: They mentioned “internal” conflicts in the Turkish community, drugs, the “mafia” – and they told locals to hush, as these mentioned xenophobia as a possible motif.
These past ten years have been arduous for everybody living on the Keup Street. Undercover investigators created mistrust between formerly peaceful neighbors, the victims were left alone and a constant fear of future attacks made every day painful.
Why did the police, the state and media not see the connection between the different murders across Germany? Between 2000 and 2006, nine people were killed: Enver Simsek, Abdurrahim Özüdogru, Süleyman Tasköprü, Habil Kilic, Mehmet Turgut, Ismail Yasar, Theodoros Boulgarides, Mehmet Kubasik and Halit Yozgat. In 2006, in the city of Kassel,
Mehmet Demircan created the initiative “Kein zehntes Opfer!” (No tenth victim!), seeing a clear xenophobic link between the murders across Germany. Approximately 4000 demonstrators joined this silent protest march. But they were seen as conspiracy theorists and even the usually so critical German leftist movement didn’t join the demonstration.
Since the NSU has exposed itself end of 2011, things have changed. The “Initiative Keupstraße ist überall” (Keup Street is everywhere), founded by locals, tries to give victims the possibility to regain and reclaim their voice, which has not been heard for so many years.
When the bomb on Keup Street will be treated in court in Munich this September 2014, the “Initiative Keupstraße ist überall” will be there with the affected people, supported by families, friends and neighbors. It is important to be present and give a clear statement against racism, as they write on their website.
This past weekend, all the restaurants, cafes and shops on Keup Street opened, welcoming tens of thousands of people from Cologne and the rest of Germany to take part in a commemorative festival, titled “Birlikte” (Stand together). Three days were packed with a broad range of activities: concerts by famous and not so famous local bands, a theatre play produced by the Schauspiel Köln, a talk held by president Gauck, reports from court explained by the attorneys, panel discussions etc… Most important of all: the affected people spoke for themselves. And they will continue to do so. A collection of interviews has been published recently in a bilingual (Turkish-German) booklet titled Von Mauerfall bis Nagelbombe – Der NSU-Anschlag auf der Kölner Keupstraße im Kontext der Pogrome und Anschläge der neunziger Jahre. The money, long hours of voluntary work and reliving of a painful past involved in the creation of this booklet make it readable and once again, I realize – they are not supernumeraries, they are the main characters. And we should start listening.

Further information:
·    A detailed report on what happened in Cologne on June 9th and in the following weeks: http://www.welt.de/politik/deutschland/article128843458/Das-dubiose-Behoerdenversagen-nach-der-Nagelbombe.html
·    „Initiative Keupstraße ist überall“: http://keupstrasse-ist-ueberall.de/
·    „Birlikte“: http://birlikte.info/#home

Montag, 2. Juni 2014

Retroalimentándose de la globalización

El mexicano Josué Ávalos vive la música. A parte de varias bandas, tiene un proyecto en solitario. El año pasado salió su disco actual, "Al Garete". OJOS ABIERTOS habló con él sobre cómo influye ser emigrante, hijo de la globalización, su producción musical.


Hola Josué. Gracias por tomarte tiempo para esta pequeña entrevista. Estás muy ocupado últimamente, ¿no? Hace poco lanzaste el nuevo disco de tu banda, “Chupacabras“. ¿Qué tal con el grupo? ¿Van de gira?

Sí, desde hace algunos meses la actividad con "La Papa Verde" pero sobre todo con "Chupacabras" ha sido mucha y muy agradable, después de meses de trabajo en el disco "Palante" ahora estamos de gira presentándolo, regresando de tocar en Barcelona en solitario, solo estuve un par de días en la bonita Colonia y ahora de gira por el norte con chupacabras.

Siendo miembro tanto de Chupacabras como también de “La Papa Verde“, perteneces a dos bandas que forman una parte importante de la escena de la música “latina“, si se puede decir así, aquí en Colonia (y en Alemania). ¿Cómo ves tú esta escena?

Creo que es difícil hablar de la escena de música latina en Colonia como algo homogéneo o cohesionado ya que existen tendencias muy distintas y que a veces no entran casi en contacto pero a veces  se entrecruzan y se funden. Además de que existe un salto generacional muy importante entre los músicos que llegaron a esta ciudad hace algunas décadas y cuyo bagaje musical estaba fuertemente influido por el folklore latinoamericano y una nueva generación que en parte emigró con un lenguaje musical hijo de la globalización y en parte está formada por gente nacida en este país pero con ascendencia latinoamericana.
Cuando llegué a este país estuve sobre todo en contacto con músicos que tenían la exploración de la herencia del canto de protesta y el folklore como parte esencial de su trabajo, músicos que tocaban en la calle y también en foros muy renombrados.
Pero de modo paralelo había una escena muy fuerte de la salsa. Ahora me parece que por ejemplo la salsa tocada en vivo ha casi desaparecido de colonia (al menos por ahora) y en su lugar han llegado otros ritmos ha ocupar las pistas de baile, ritmos que hace unas décadas era muy raro escuchar en una fiesta o un concierto como la cumbia.
Por ponerlo de manera un poco gráfica diría que verás algunas caras conocidas pero muchas diferentes dependiendo de si estás en un concierto de La papa verde, uno de Chupacabras, un evento y fiesta por los derechos humanos en México o a favor de la lucha mapuche en Chile o en una fiesta de reggeatón, salsa o forró.

En la descripción de “Chupacabras” en Facebook dice que la banda es el nuevo monstruo de Frankenstein, compuesto de los restos de las culturas moribundas. ¿Crees que esa música híbrida y mestiza es la única forma de enfrentar lo que llamamos “globalización”?

Creo que no se trata de un enfrentamiento sino de una retroalimentación, de un continuo intento por incluir en lo que hacemos los elementos que conforman nuestra memoria musical, que proviniendo de lugares tan diversos contiene una riqueza que no se tiene cuando por decirlo de alguna manera todo mundo escuchó las mismas canciones en la infancia, pero que conlleva la dificultad de combinar cosas que a veces parecieran imposibles de hermanar.

En tu carrera musical ya has tocado junto a grupos destacables como Calle 13, Patrice o Che Sudaka, por nombrar algunos. ¿Cuál ha sido para ti el punto culminante hasta el momento?


La verdad es que para mí los puntos culminantes que tengo que agradecer a la música en cuanto a que me ha dado la oportunidad de compartir conversación o el escenario con alguien con quien de otra forma sería muy difícil, son otros. Por ejemplo el haber podido compartir mesa y anécdotas con uno de los grandes de Latinoamérica como Daniel Viglietti quien además fue gran amigo de Mario Bennedetti cuyos libros marcaron mi adolescencia tanto como la música de Viglietti o el  conocer después de un concierto a  uno de mis ídolos de la guitarra a quien yo no me hubiera atrevido a pedirle un poco de su tiempo, pero que gracias a que mi música me "presentó" como a alguien que también está haciendo sus esfuerzos, pues pude no solo conversar con él sino además llevarme un disco con una dedicatoria muy bonita.
Aunque cosas como ir caminando por Barcelona encontrarte a los Che Sudaka y que te inviten al bar mariatchi para hacer una Jam, la verdad es que eso también nos hizo mucha ilusión a los de la Papa Verde.
Conocer a algunos músicos famosos también ha destruido idealización en la que los tenía y a algunos músicos con los que me hacía mucha ilusión compartir escenario me decepcionaron mucho con su actitud, sus delirios de grandeza o su cinismo.
Pero por suerte siempre hay quien sigue con los pies en la tierra aunque en el escenario vuelen muy muy alto, como René de Calle 13 que nos dejó asombrados con su sencillez y trato amable para con los que compartíamos back stage el día que tocamos en el mismo festival.


http://alertaduesseldorf.blogsport.de/images/FotoJosue.JPG

Hablemos un poco de ti como artista solo. Ya has lanzado dos discos, “Escafandra” y “Al Garete” que es el actual del año pasado. ¿Cuál es tu motivación para trabajar solo? O en otras palabras, ¿qué satisfacción te da un proyecto en solitario?

El trabajar en grupo te da la oportunidad de desarrollarte por medio del intercambio de ideas y todo lo que significa el aprender a hacer compromisos en la composición y en la convivencia, el poder interactuar en el escenario y en el estudio de grabación te da muchas herramientas no solo como músico sino en muchos otros aspectos. Pero también te da la "oportunidad" de relegar responsabilidad tanto en el escenario como en todos los demás momentos de la creación musical, ese tener el poder de decisión y la responsabilidad por los errores y los aciertos es algo que está muy presente en un proyecto en solitario y que me apetecía experimentar. Yo desde hace mucho       tenía canciones que no cabían en el espectro de las bandas con las que toco, piezas que por un lado no sabía si encontrarían oídos receptivos, sobre todo en un país con otro idioma y que además me imponía el  presentarlas a titulo personal y no de equipo,  pero el hecho de que algunas personas a las que aprecio mucho entre otras cosas por su sensibilidad musical me insistieran en que tocara esas canciones en público, me hizo dar el paso.

Sobre todo en “Escafandra”, tus canciones parecen muy tradicionales. Seguramente tendrás otras influencias también, pero una canción como “Huapango de la muerte” es, sin duda, una referencia al folklore mexicano. ¿Dirías que tu música es mexicana?

En un sentido amplio sí, lo es, pues contiene muchos elementos que tal vez no se den en otros lugares y es música que está hecha por alguien que creció en México, la temática que me interesa tiene muchas veces su raíz en la particular historia de esa parte del mundo, pero en los últimos dos años he tenido la oportunidad de compartir escenario en México con cantautores mexicanos y ha sido evidente para ellos y para mi que hay elementos que hacen que lo que hago suene distinto a lo que se está produciendo allá, con todas las riquezas y carencias que eso puede tener. Pero en el fondo es lógico y me parece positivo que mi discurso sea otro si todo lo que me rodea es distinto a pesar de que comparto la raíz con los amigos que están haciendo su camino en México

                              "Huapango de la muerte" del disco "Escafandra" del año 2011

Llevas casi 15 años viviendo en Colonia y, como dice en un artículo del Stadt-Anzeiger del año pasado, habías pasado antes por España y Bélgica. Has vivido un buen tiempo de tu vida fuera de casa entonces. ¿Se podría interpretar tu música como una manera de recordar tu propia identidad, tus raíces?

Definitivamente. Cuando te encuentras rodeado de "lo distinto" empiezas a explorar más que es lo que hace esa diferencia. En mi caso he ido haciendo esa exploración sobre todo por medio de la música.

Recuerdo una charla contigo en una clase universitaria, en la que dijiste que antes el clima alemán te facilitaba escribir canciones tristes y oscuras. La famosa depresión del otoño, que tienen hasta los alemanes mismos. ¿De qué otra manera te influencia tu “nueva” casa? ¿Qué hay de alemán en tu trabajo?

Poder pensar en otro idioma y entender un poco las imágenes que esa lengua puede producir o invocar es algo que cambia tu manera de decir las cosas, eso se lo debo en parte al Alemán, también al francés, pero sobre todo al Alemán.
La música como la pienso y la siento actualmente, solo se da en un país en el que la diversidad cultural está muy presente. En México me habría resultado muy difícil (aunque eso ha cambiado mucho para bien allá) tocar en un trío con gente de los Balcanes, acompañar a un charanguista peruano como Julio Mendivil en la guitarra, hacer música con gente de África o trabajar en el estudio con alguien como Pablo Paredes que maneja el lenguaje del jazz pero además conoce bien el de la música andina y otros ritmos de Sudamérica.
La infraestructura disponible en este país y la certidumbre que te da el poder planear a largo plazo algunas cosas es algo que en mi caso también ha influido mucho en la posibilidad de producir música que de otra manera tal vez se hubiera quedado en proyecto.

¿Seguirás con el proyecto “Josué Avalos”? ¿Ya tienes idea de en qué dirección musical quieres ir?

Como podría abandonar yo un proyecto con ese nombre??? [se ríe]
¡Soy el único que está obligado a perseguirlo o a ser perseguido por él!
Seguramente seguiré haciéndome acompañar por colegas y amistades y seguiré acompañando a otros en sus proyectos y viajes musicales pero siempre llegará el momento de tomar de nuevo la guitarra y la pluma y hacer nacer alguna canción que necesite ser cantada en solitario.


Y estamos seguros que estas serán muchas todavía. Bueno, Josué, ¡Muchas gracias por tomarte tiempo para esta entrevista, y nosotros como equipo del blog te deseamos todo lo mejor para tu futuro y esperamos contar contigo en la escena musical de Colonia muchos años más!

Entrevista: Jan-Hendrik Heuer

El disco actual, "Al Garete", de Josué Ávalos se encuentra tanto en iTunes como también en Amazon y Spotify.

Fuente de la imágen: http://alertaduesseldorf.blogsport.de/2014/01/15/vernissage-zapatistas/